Los cambios en los senos en los hombres son comunes. A veces es grasa. A veces es crecimiento del tejido mamario. En raras ocasiones es cáncer.
Una preocupación que los pacientes masculinos mencionan en mi oficina, a veces bromeando, a veces con vergüenza, es “tetas de hombre”. Para algunos hombres, el agrandamiento del pecho es simplemente gordo. Para otros, es la ginecomastia, el término médico para el crecimiento del tejido mamario. En muchos casos, es tanto grasa como crecimiento de tejido al mismo tiempo.
La ginecomastia es más común de lo que muchas personas creen. La investigación sugiere que la ginecomastia asintomática, el crecimiento sin dolor ni sensibilidad, está presente en el 30% al 50% de los hombres sanos. Eso significa que casi la mitad de los hombres pueden experimentar algún nivel de agrandamiento del tejido mamario en algún momento de sus vidas, incluso si nunca lo notan.
Anatomía y función de los senos
La grasa le da al pecho su tamaño y forma; es suave y aumenta o disminuye en respuesta a los cambios de peso. El tejido glandular, la parte hecha de conductos de leche y estructuras de apoyo, responde a las hormonas. En las mujeres, el estrógeno estimula el crecimiento de los tejidos durante la pubertad y el embarazo. En los hombres, la testosterona mantiene el tejido en un estado pequeño y no desarrollado, pero la estructura permanece intacta: conductos, glándulas y un pezón.
Esta es la razón por la que los hombres también pueden desarrollar afecciones mamarias, como la ginecomastia o, en casos raros, cáncer. La comprensión de esta mezcla de grasa versus tejido glandular explica por qué “tetas de hombre” puede significar diferentes cosas dependiendo de lo que está creciendo.


